1) Qué es un despido nulo
Un despido nulo es aquel que, por su causa o circunstancias, se considera inválido. A nivel práctico, suele estar ligado a vulneración de derechos fundamentales o a situaciones en las que la normativa otorga una especial protección.
Importante: el “nulo” se analiza por el contexto y las pruebas. Es habitual que la empresa intente “vestir” el despido con otra causa, pero lo determinante es lo que realmente ocurrió.
2) Cuándo puede ser nulo (supuestos habituales)
Sin entrar en tecnicismos, es frecuente ver alegaciones de nulidad cuando existe:
- Discriminación (por ejemplo, por razón de sexo, edad, origen, etc.).
- Represalia por ejercer derechos laborales (reclamar salarios, denunciar irregularidades, etc.).
- Situaciones protegidas vinculadas a conciliación, maternidad/paternidad y otros contextos especialmente sensibles.
- Vulneración de derechos durante el proceso (por ejemplo, actuaciones empresariales especialmente lesivas).
Si hay contexto “sensible”, no esperes
En escenarios donde puede existir nulidad, actuar rápido y guardar pruebas suele marcar la diferencia.
3) Señales típicas y errores frecuentes
Algunas señales que conviene revisar con lupa:
- El despido llega justo después de una reclamación o de pedir derechos (reducción, adaptación, etc.).
- La empresa cambia el relato varias veces (carta genérica + “motivos” posteriores).
- Hay mensajes, correos o testigos que apuntan a una motivación distinta a la alegada.
- Se presiona para firmar acuerdos “rápidos” sin tiempo de revisión.
Si tienes WhatsApp, emails o testigos, guárdalos. No los edites y conserva capturas con contexto (fecha/hora).
4) Qué pasa si se declara nulo
El efecto más relevante suele ser la readmisión (volver al puesto) y, en muchos casos, el pago de salarios de tramitación por el periodo afectado. La estrategia concreta depende del objetivo del cliente y de la situación real.
Te orientamos sobre estrategia
Lo importante es entender qué escenario te conviene: nulidad, improcedencia u otra vía. Revisamos documentación y te decimos opciones.
5) Nulo vs improcedente: diferencias rápidas
A nivel práctico:
- Improcedente: normalmente se discute si la empresa probó o no la causa / forma, y suele desembocar en indemnización. Ver: despido improcedente.
- Nulo: se analiza una vulneración más grave (derechos/supuestos protegidos) y los efectos típicos suelen ser readmisión y salarios.
6) Plazo para reclamar: 20 días hábiles
Aunque estés ante un posible despido nulo, el plazo es crítico. En la práctica, el marco de reacción suele moverse en torno a 20 días hábiles para impugnar un despido.
No lo dejes para mañana
Aprende a contarlo correctamente y evita perder opciones por un error de calendario.
7) Qué hacer si crees que tu despido es nulo
- Guarda pruebas (emails, WhatsApp, documentos, testigos).
- Conserva la carta y apunta fechas (entrega y efectos).
- No firmes renuncias ni acuerdos sin revisión.
- Actúa rápido para no perder el plazo.
- Define objetivo: readmisión, salida negociada, estrategia probatoria, etc.
8) Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre despido nulo e improcedente?
El improcedente suele girar en torno a la causa/forma; el nulo suele vincularse a vulneración de derechos o supuestos especialmente protegidos.
¿Siempre hay readmisión si es nulo?
En muchos escenarios es el efecto típico, junto con salarios de tramitación, pero la estrategia y el resultado dependen del caso concreto.
¿Qué documentación necesitáis para revisarlo?
Carta de despido, últimas nóminas, contrato/anexos, vida laboral y pruebas (emails/WhatsApp) que expliquen el contexto.